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Todo por el pdel

El pádel puede ser la excusa perfecta para practicar deporte con amigos el fin de semana o la profesión a la que dedicar tu vida. Este último es el camino que ha elegido la zaragozana Ángela Caro, participante en el circuito profesional desde el 2010, que el año pasado decidió trasladarse a Madrid para dar un impulso a su carrera y centrar todos sus esfuerzos en el mismo sitio. Lo ha hecho sin olvidarse del apoyo que recibe de la Federación Aragonesa, a la que agradece su trabajo.

Como muchas otras palistas, Caro, de 35 años, empezó con una raqueta de tenis. «Jugué desde los cinco hasta los 17 o 18 años. Como quería seguir estudiando y el tenis era complicado a nivel económico, bastante caro, colgué la raqueta y, al cabo de un tiempo, me puse a jugar al pádel en el Real Zaragoza Club de Tenis. Pero de aquellas maneras, con amigos, en verano», recuerda. El primer cambio llegó en el 2007, cuando participó en la semana de la mujer y el pádel en Córdoba, un proyecto de la Federación Española.

«Pasamos siete días maravillosos jugando, haciendo el curso de árbitro. Ahí empecé a tomármelo más en serio. Fui jugando una o dos pruebas al año del circuito profesional», continúa. El segundo y gran cambio se produjo en el 2010, cuando pasó a formar parte del circuito profesional, aunque con una pausa. «Soy licenciada en psicología y estaba realizando un máster. Dejé de jugar un tiempo y lo retomé en el 2015. A partir de ahí he seguido…

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