Rafa Méndez es un gladiador de pies a cabeza. El espíritu de superación le acompaña desde que comenzó su carrera deportiva y ahora puede contar con gesto de alivio que ha obtenido matrícula de honor en el Máster de supervivencia que le ha propuesto el destino en los últimos seis meses. En argot de pádel, el jugador andaluz, afincado en Valladolid, se ha visto encerrado en el rincón, acorralado a pelotazos por su oponente, pero ha salido indemne gracias a su condición de guerrero infinito. La viva estampa de ese jugador que se remanga, baja las posaderas a ras de césped y extrae las bolas del sótano de la cancha para salir del trance y buscar el golpe ganador.

La vida le ha propuesto un reto plagado de tirabuzones que habrían descompuesto al más pintado. Rafa Méndez ha sufrido una pandemia muy particular, muy cruda. Es complicado encajar tantos bofetones en un espacio de tiempo tan estrecho. Una neumonía vírica que posteriormente desembocó en un trombo, la pérdida de un familiar cercano y el robo de su coche. Así, blanco sobre negro, la secuencia parece el hilo conductor de una película dramática, pero son los capítulos que han engarzado la realidad del deportista gaditano desde que 2020 dio sus primeros pasos. Casi nada.

El calvario arrancó a finales de enero, cuando una neumonía le tumbó en la cama de un hospital después de varias semanas con dolores en el pecho y dificultades respiratorias.La covid-19 sonaba ya en China, pero en Jerez, donde…

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Coronavirus: Máster en supervivencia | El Norte de Castilla